Consejos para reducir los ladridos excesivos

En cualquier momento del día, nuestro perro puede comenzar a ladrar, quizás está nervioso, emocionado, algo llamó su atención, está jugando o solo quiere hacerte saber algo, recuerda que el ladrido es su lenguaje natural de comunicación.

Sin embargo, hay ocasiones en donde ese ladrido puede ser excesivo y es aquí donde debemos saber que hacer para disminuir esta conducta. Siguiendo los pasos correctos, no sólo te beneficiarás tu, sino también tu mascota al disminuir su estrés y ansiedad.

Durante la pandemia, este ha sido uno de los comportamientos más comunes, por lo que acá te daré algunos tips para solucionarlo.

1. Identifica el motivo del ladrido:

El primer paso para corregir cualquier conducta, es conocer la raíz de la misma. Leyendo su lenguaje corporal podemos saber si nuestro perro está ladrando por miedo: notarás su cola baja, quizás escondida entre las patas traseras y/o sus orejas inclinadas hacia atrás.

Seguramente ha reaccionado a algún cambio en el entorno, un ruido o algo por lo que se sienta amenazado, así que presta atención a tu alrededor cuando tu perro comience a ladrar. Si inicia con un sonido repentino, fuerte o la presencia de algo nuevo, probablemente es un ladrido de temor, miedo.

Otro tipo de ladrido constante, es el ladrido juguetón, este es un ladrido común en los cachorros, sin embargo, podría causarnos problemas si dejamos que se vuelva un hábito en la adultez. Tu perro comenzará a ladrar cada vez que vea a un perro en la calle con quién jugar.

Otra de las razones más comunes de ladridos excesivos es por aburrimiento o ansiedad.

Quizás has recibido quejas de los vecinos porque tu perrito se quedó llorando mientras no estabas en casa, o quizás tu mismo lo has escuchado llorar cuando te alejas de él. Recuerda que el perro es un animal de manada y no le gusta estar solo. Un perro que se sienta solo, aburrido y sin atención será más propenso a ladrar en exceso.

2. Redirige la conducta: Dale a tu perro algo más interesante que hacer, ponle una tarea y premia cada vez que la haga. Por ejemplo, si el ladrido excesivo de tu perro ocurre cuando está jugando, detén el juego por un segundo, pídele un sentado o cualquier ejercicio de obediencia (esto lo calmará, mientras ocupa la mente con otra tarea), y luego premia la calma, permitiendo que se acerque a jugar otra vez.

Si tu perro es de los que ladra al alejarse de ti, no regreses hasta que esté calmado. De otra manera, estarás reforzando la conducta, mejor espera a que deje de ladrar y premia con mucho cariño al regreso. Pero, si es de los que ladra al escuchar el timbre u otro sonido dentro de casa, enséñale a irse a su cama cuando se lo pides.

3. Ejercicio físico:

Muchas veces, un perro que ladra en exceso, es un perro que también tiene exceso de energía. Es muy importante que tu perro tenga una o varias dosis de ejercicio físico al día, sácalo a pasear por períodos largos, permite que olfatee y se distraiga y si es posible, llévalo a un canil o plaza donde pueda correr y divertirse.

4. Ejercicio mental: La ajetreada vida de ciudad a veces nos hace olvidar que nuestros perros también necesitan trabajar su mente y solemos dejarlos solos en casa, aburridos y sin nada que hacer, con un par de pelotas y un peluche a su disposición, pensando que con eso tiene para divertirse en nuestra ausencia. La mente de nuestro perro está tan alerta, que cualquier sonido lo hace ladrar y en ocasiones, hacer uno que otro destrozo.

Agota la mente de tu perro con juguetes de resolución de problemas, como el Kong classic, entre otros juguetes rellenables. Tendrá toda su atención en el juego, dejando los sonidos externos en un segundo plano que ya no tendrá importancia. Además estarás evitando ansiedad, mejorando su salud y proporcionando un mejor descanso.

5. Terapias naturales: Estas son terapias complementarias, que solas no tienen mayor efecto y que deben ir de la mano con otras estrategias como las ya mencionadas. Puedes conseguirlas en veterinarias o tiendas de mascotas.

  • Galletas que en su formulación contienen calostro materno o algún otro producto con propiedades calmantes.
  • Productos como PazPet u otros que consisten en derivados de terapia floral que prometen efectos calmantes.
  • Adaptyl en collar o difusor, se asocian con mayor efecto de calma durante la ausencia de los humanos.

6. Se constante: Encuentra el método que mejor se adapte a ti y a tu perro y no abandones a mitad del camino, los cambios en las rutinas pueden hacer que el comportamiento acabe incluso peor que al inicio. Ponte pequeñas metas cada día y continúa hasta lograr el objetivo final ¡Es hora de detener esos ladridos excesivos!.

El ladrido de un perro es natural, pero ladrar en exceso puede ser molesto y estresante. Recuerda tener paciencia y utiliza todos los recursos a tu disposición.